UN PASEO POR EUROPA… Articulo de opinión en Ourense por Barrios junio de 2007

UN PASEO POR EUROPA…

Todos los días doy un largo paseo por Europa, Europa no es una gran avenida como pudiera ser el caso en alguna localidad, Europa es… ¡Esto, aquí y ahora!

Europa somos todos y todas los ciudadanos y ciudadanas de este país, aunque algunos crean que Europa es algo lejano e incierto, donde lo mas cercano que han oído es tal vez alguna noticia que hablaba de un Tratado Constitucional que España refrendo y al que dio alas, para que, al pasar los Pirineos, toda aquella fuerza con la que emerge la espuma en una bebida gaseosa se fuese apagando lentamente hasta desaparecer. Aquel impulso que le dimos todos los españoles y españolas, aún no ha muerto.

El pasado presidente del Parlamento Europeo, Joseph Borrel, manifestó en los pasados Cursos de Verano de la UCM en el Escorial de 2006,  “No tenemos ninguna prisa, llegaremos hasta el final. Nos hemos dado un plazo de dos años para someter a discusión este Tratado y así se esta haciendo y continuará haciéndose, en toda la UE “.

Esto no ha hecho más que comenzar, hemos empezado a escribir nuestra historia constitucional, como si de la historia constitucional de un Estado se tratase y que a buen seguro terminara antes o después en una verdadera Carta Magna para todos los europeos y europeas.

Los mas escépticos del lugar decían, dicen y dirán “¿a mi en que me beneficia?” “¡eso no vale para nada!”. Los más ancianos del lugar preguntan a sus nietos también “¿que es eso de Internet?” y después de ver que es algo complejo para ellos, exclaman; “¡eso no vale para nada!”.

¿Alguien duda de la importancia y utilidad de Internet para el desarrollo social tecnológico o cultural, de nuestra sociedad? ¿Y de Europa…?

Vamos a dar un paseo…Nos dirigimos a cualquier capital europea a pasar el día. Las compañías aéreas de bajo coste, nos lo ponen muy fácil y económico, en poco mas de sesenta minutos y por poco mas de 20 Euros, podemos estar en una capital europea dando un agradable paseo por sus principales calles y plazas. Afortunadamente “somos europeos” y no tuvimos que esperar largas colas en el aeropuerto como el resto de viajeros.

Paseamos por una bonita plaza y nos detenemos en la terraza de una cafetería a degustar un café macchiato, con toda normalidad sacamos nuestra cartera y pagamos con “nuestra moneda española, nuestros Euros”, con la misma familiaridad que podríamos hacerlo en la cafetería de la esquina de nuestra casa.

Me parece que me estoy encontrando un poco mal, por suerte, no me he olvidado en casa mi “Tarjeta Sanitaria Europea”, si la cosa va a más, me acercaré a cualquier centro médico. Con el café, desapareció el malestar, aunque no la tranquilidad de saber que tengo sanitariamente, las espaldas cubiertas si me pasara algo.

Prosigo mi visita y paseo por una gran avenida, donde constantemente no dejo de escuchar a gente hablando en castellano, unos parecen turistas, otros, la mayoría jóvenes, se comportan como si fuesen oriundos del lugar, solo acierto a distinguirlos al escucharlos hablar.

Mi curiosidad me supera, y me acerco a un grupo de jóvenes, donde no todos, solo algunos hablan castellano. Les pregunto de donde son. Algunos son españoles y otros de distintos países, alemanes, italianos, ingleses o franceses componen el nutrido grupo. Viven y estudian aquí mismo, cada uno nació en un país pero todos se sienten Europeos.

Gracias a sus “Becas Sócrates, Erasmus o Leonardo” han salido de sus países para formarse, no solo estudiando o trabajando, sino viajando y aprendiendo de otras culturas y otros países, en definitiva, aprendiendo de la vida misma.  Esto les ha permitido conocer a gente distinta y tener amigos por toda Europa con los que vivir y compartir experiencias.

Ellos si conocen lo mejor y peor de Europa, porque son y se sienten europeos. Saben perfectamente que cosas son mejores y peores en unos países y en otros, que cosas tomarían o dejarían de unos y otros  para construir el país o la Europa perfecta para sus ciudadanos. Ellos son el futuro, ellos son Europa…

Estamos ante una generación que vive, conoce y piensa en clave europea, jóvenes formados y preparados para ganar el futuro, conscientes de que hay una realidad más allá de la que les rodean en sus ciudades o en sus países y de la que todos debemos formar parte, jóvenes emprendedores y valientes, que abandonan un día sus casas y a sus familias para formarse integralmente como nuevos ciudadanos y ciudadanas del Siglo XXI.

Cuando están lejos de sus casas, las echan de menos y cuando están en ellas, echan de menos aquellos lugares donde han estado y han vivido en contacto con otras realidades. Quieren a sus familias como cualquier ser humano, pero no dudan en seguir queriéndolas, mas si cabe, en la distancia, porque saben que el futuro no pasa por la inmovilidad, sino por considerar a “Europa un todo y un uno” en el que conseguir las metas marcadas.

En la actualidad el ser, y el sentirnos europeos, nos permite realizarnos como ciudadanos y ciudadanas, en cualquier estado miembro de la UE, sin que tengamos que ser emigrantes como fueron nuestros padres o abuelos, podremos sentirnos cerca de los nuestros y estar en nuestra casa, porque Europa es nuestra casa y la de todos…

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